Vosotros, ¿qué le pedís a un buen cuento? Yo espero que me construya un mundo completo y al mismo tiempo me deje un hueco para la imaginación y la sorpresa. ¿Lo ha logrado Jaime Clara con «Cambio de hora»?
Desde la primera narración percibí su autoridad narrativa, y tuve la sensación de que no podían haberse contado de otra manera, que han encontrado la forma exacta de existir.
Son 22 relatos, publicados por Velasco Ediciones, en los que conoceremos un cosmos heterogéneo y muy humano. Conviven lo entrañable y lo perturbador; la infancia, lo atávico, la sensibilidad, el candor, los recuerdos, lo evocador, el folclore, la vida rural y su agónica supervivencia.
Leerlos es atravesar diferentes estados de ánimo. Cada uno deja un clima distinto: humor, melancolía, desconcierto, ternura.
Veamos algunos:
Tenemos una original y disparatada sátira política donde hay ironía y distopía suave. Clara trabaja con detalles tan absurdos como precisos que hacen que el cuento se vuelva absolutamente creíble.
Otros dialogan con la literatura fantástica. Inolvidable es aquel en el que reconoceremos el universo de un autor mítico -no diré cual-, pero sí que fuma puros y bebe cierto licor que era compañero de él y de algunos de sus personajes. Con esta pista, ya he dicho mucho.
¿Os imagináis que la poesía dominara el mundo en el futuro? Aquí la originalidad y la fantasía campean desbocadas, pero sujetas con firmeza por un pulso seguro.
Confirmado: ha conseguido mostrarnos un trabajo sólidamente construido, у que deja entrever una realidad profundamente sugestiva.
