El banquete de Daniel Sueiras
Eliseo Rivero
Memorias

Gallegos en Uruguay: Eliseo Rivero Freire | Manuel Losa Rocha

El 15 de septiembre de 1934 vi la luz en Covas do Río, parroquia de Zarracós, municipio ourensano de A Merca. A mis diez años de edad toda nuestra numerosa familia se trasladó a Vilanova dos Infantes. Allí conseguimos lugar

diablo
Pensamiento crítico

Historia gráfica del diablo (II) | Marcelo Marchese

Entonces el Diablo comporta ahora tres necesidades. Por un lado un factor político de riesgo que viene del Oriente, sean los árabes, sean los indios de la India o sean los chinos. El Diablo se inscribe en esa corriente tenebrosa e imperial creada por Occidente y llamada “orientalismo”.

hipnotizador
Cocina de cuentos

El hipnotizador | Ambrose Bierce

La primera noción de que yo poseía extraños poderes me vino a los catorce años, en la escuela. Habiendo olvidado una vez de llevar mi almuerzo, miraba codiciosamente el que una niñita se disponía a comer. Levantó ella los ojos, que se encontraron con los míos y pareció incapaz de separarlos de mi vista.

campotinto
Entre copas

Un barrio, una posada y una bodega | Eduardo Lanza

Hoy convertida en mesón con comida casera y honesta, fogones y vino, cuenta con 12 habitaciones y en el mismo predio está la Bodega Boutique con sus propios viñedos. Comenzó a operar en 2015 un año excepcional

Clint Eastwood protagoniza Gran Torino
El porqué de las cosas

Expoliar

    Hay palabras que van y vienen. Modas. Mucho se escucha en los medios de comunicación y hasta en el habla cotidiana, la palabra «spoliar» (sic), «espoliar» o «expoliar», cuando generalmente se cuenta la trama de una película o

montevideo_callesarandi
Viajar y descubrir

Montevideo, la bella que duerme | Miguel Barrero

El epítome del abandono podría ser la antigua estación central de ferrocarriles, un edificio imponente que resiste en la avenida de la Paz, junto a un parque que lleva el nombre de Pablo Neruda

Cocina de cuentos

Rescatajuegos | Joaquín DHoldán

El joven fumaba y tomaba mate, miraba la televisión. Era serio, pero el viejo le tenía depositada una confianza derivaba del amor que ella sentía. “Buenas” susurró y puso sobre la mesa una bolsa llena de viandas con comida variada.

Maria Elena Marfetán
Gastronomía

La reina del mar | Alva Sueiras

La pasión que siente Maria Elena Marfetán por los productos del mar sale a relucir en cada conversación. Al mencionar La Paloma -su tierra chica-, se percibe ese orgullo de pertenencia y una tenue pincelada de melancolía. Habla con entusiasmo y arrojo del amor hacia el producto y uno percibe que le corre la cocina por las venas.