
Aquí doce ideas de Nick Cave sobre creación, música, vida, dolor o esperanza extraídas de Fe, esperanza y carnicería.
- Cada uno de nosotros, en algún momento de nuestras vidas, estaremos devastados por la pérdida. Si a alguien no le ha sucedido, le pasará, eso es un hecho. Y, desde luego, si has tenido la fortuna de ser muy querido en este mundo, también les ocasionarás un dolor extraordinario a los demás cuando los abandones. Es el compromiso de la vida y la muerte y la terrible belleza del dolor.
- En mi experiencia, el aburrimiento a menudo borda la epifanía, la idea grandiosa. De algún modo, ahí se encuentra la agonía de escribir canciones, ¡porque el aburrimiento es aburrimiento hasta que deja de serlo! Sé que solo puedo llegar a ese estado mediante la improvisación y, desde luego, la colaboración. La naturaleza de la improvisación es la aproximación de dos personas, el amor y una cierta disonancia.
- La felicidad es una forma de insubordinación ante, no sé, la vida, supongo. Eso es un ser feliz, una elección, una especie de merecido y pensado acuerdo con el mundo. Nadie puede controlar lo que sucede, pero sí podemos elegir cómo reaccionar. Hay en ello cierto desafío, de cara a la indiferencia del mundo y su aparente crueldad casual.
- El cerebro disfruta de sus patrones y caminos y quiere que hagamos lo que le resulta familiar. Es lo que ocurre con la heroína, ¡que es la madre de todas las ideas engañosas!
- La esperanza es optimismo con el corazón roto.
- Las ideas de traspasar la mortalidad y de la muerte como fin de partida, como algo separado que nos aguarda en algún momento, no me preocupan. No es así como lo veo. Supongo que me siento, día tras día, de maneras profundas, que me implico con la muerte, que entro en un estado claro y presente que se manifiesta en una suerte de vitalidad. Me siento receptivo a su influencia positiva o a su presencia. Susie también, aunque no habla al respecto, pero es visible todo lo que hace esta fuerza tonificante, nacida de una comprensión arduamente obtenida de la inmediata y urgente proximidad de la muerte. No quiero sonar siniestro, Seán, pero la muerte está en todas partes.
- Creo que el dolor nos reinventa. Cuando hablo de dolor, me refiero a la segunda vida que vivimos después del trauma. Vamos a lo esencial. La forma en que respondemos a las cosas se ve alterada, nos volvemos, como seres humanos, más precisos.
- Hay un montón de sabiduría y belleza en el mundo que merece protección, incluso si no encaja con la atmósfera prevaleciente. Siempre nos movemos hacia delante, la naturaleza de una sociedad esencialmente progresista es renovarse y construir sobre lo anterior y también criticar y desechar.
- Pienso que el arte debe confrontar e incomodar, no solo confirmar un punto de vista. Esta idea para mi generación estaba inoculada hasta los huesos. Como músico joven, me parecía que ofender era sagrado.
- A menudo se debe esperar en solitario. Hay que tener dominio de uno mismo, autocontrol y tolerancia con el proceso. También se debe estar alerta. Es fácil perder la calma, correr como hicieron los apóstoles, irse a hacer otra cosa, pero es bajo nuestro propio riesgo.
- El arte debe tener la capacidad de mejorar las cosas. Si no, ¿para qué sirve? Creo que la música, en particular la música en directo, tiene la capacidad de elevarnos a nuestra mejor expresión.
- Me encanta este mundo, con todas sus alegrías y su vasta bondad, su civismo y su total y absoluta falta de él, su brillantez y su carácter absurdo. Me encanta todo, y las personas que lo pueblan, cada una de ellas. No siento sino gratitud profunda por formar parte de este lío cósmico. No tengo tiempo para la negatividad, el cinismo o echar culpas. En ese sentido, Seán, me siento total e irremediablemente en una época equivocada.

Fe, esperanza y carnicería fue escogido como mejor libro de música del año en The Sunday Times · The Daily Telegraph · New Statesman
Este libro, creado a partir de más de cuarenta horas de conversaciones íntimas con el periodista Seán O’Hagan, es una exploración profundamente reflexiva, en palabras del propio Cave, de lo que realmente impulsa su vida y creatividad.
En él, el músico habla de fe, arte, música, libertad, duelo y amor. Se sumerge con total franqueza en su vida, desde su infancia temprana hasta la actualidad, en sus amores, su ética del trabajo y la profunda transformación que ha sufrido su existencia en los últimos años. Fe, esperanza y carnicería es un estallido de esperanza e inspiración de un verdadero visionario.
EL AUTOR. Nick Cave, es músico, escritor y actor australiano. Es particularmente conocido por su trabajo con el grupo Nick Cave & The Bad Seeds, fundado en 1983 con una mezcla diversa de influencias y estilos musicales. Anteriormente, Cave perteneció al grupo The Birthday Party, célebre por su rock gótico, sus letras desafiantes y un sonido violento influido por el free jazz, el blues y el post-punk. En 2006 formó Grinderman junto con Martyn P. Casey, Warren Ellis y Jim Sclavunos, un proyecto paralelo a Nick Cave & The Bad Seeds. De su producción novelística cabe destacar Y el asno vio al ángel (Pre-Textos), ganadora del Libro del Año 1990 por Time Out Magazine. Cave, además, ha colaborado en varias ocasiones con la industria cinematográfica. Recientemente se estrenó el documental 20.000 días en la Tierra, que narra veinticuatro horas ficticias en su vida.
