El año 2025 que terminó, fue un año que se construyó con paciencia, como esos dibujos que empiezan en un trazo y terminan diciendo mucho más de lo que uno pensó al comienzo.

Madrid me regaló la emoción de ver mis caricaturas dialogando con otros ojos, en pleno Parque del Retiro, en la Biblioteca Eugenio Trías, en medio de la Feria del Libro. Un millón de personas pasó por allí. Y esa muestra sigue exponiéndose en las bibliotecas públicas del Ayuntamiento de la capital española. Y a nivel local, proyecto Trazos compartidos, junto al maragato Juan Carlos Barreto, vive y lucha en gira por todos los departamentos y va a más.

Mientras tanto, Sábado Sarandí siguió confirmando que hay audiencia para la cultura, para la charla serena con los artistas, para la curiosidad compartida. Reafirmo, cada programa, lo maravilloso que es hacer radio, que es hacer Sábado Sarandi, lo que es hacer el programa que yo escucharía. Igual que el informativo de las 6 de la mañana, junto a Laura Rodriguez. Es un programa que nos conecta con la realidad, como un corazón que late fuerte.

Ha sido un año intenso para Delicatessen.uy, de esos que ponen a prueba la paciencia y sobre todo la convicción. Las dificultades técnicas no faltan, y más de una vez nos hacen sentir que todo se puede desacomodar. Pero, como suele ocurrir en la cocina y en la vida, el fuego lento termina dando sus frutos. El sitio crece y es un punto de encuentro para quienes aman la cultura, la gastronomía y los viajes, y eso se debe a grandes cómplices, colaboradores, a la comunidad que acompaña y a la alegría de seguir compartiendo historias, sabores y lugares.

También fue un año de alegría para La Tercera Orilla, el #podcast que hacemos con la extremeña Inma Rodriguez, que ya no es solo un proyecto, sino un espacio querido y necesario. A pesar de las corridas propias de los tiempos que vivimos, seguimos encontrándonos para conversar sobre cultura, libros, arte y esos pequeños y grandes temas que se nos cruzan, para intentar entender mejor lo que nos rodea. Lo hacemos sin estridencias, agradecidos por cada escucha y por cada persona que se suma a esta tercera orilla, un entrañable lugar inventado.

Y en la conducción de Telenoche UY, con un inmenso equipo, nos consolidamos como un informativo de confianza, trabajo serio y compañía diaria. Un compromiso renovado con la información, la cercanía y el respeto a quien está del otro lado de la pantalla.

Es un año que deja, como corresponde, muchos aprendizajes, abrazos, sorpresas y esa mezcla de pudor, energía y alegría que invita a seguir. Gracias a quienes estuvieron, escucharon, miraron, acompañaron. Y ahora en el 2026, en presente, que están, escuchan, miran, acompañan. También está la confirmación que a alguna gente, más vale perderla que encontrarla.
El próximo año llega con nuevos desafíos, más trabajo y la misma ilusión. Y que sigamos compartiendo caminos, palabras, imágenes y ganas. Brindemos por lo que fue… y por todo lo que aún puede ser.
