
Dulce de consistencia gelatinosa que se obtiene de jugos de fruta filtrados y concentrados con agregado de azúcar o edulcorantes. Algunas jaleas pueden contener gelatina, a fin de obtener una consistencia más firme.
El vocablo español equivale al portugués geleia, al catalán gelea, al francés gelée y al inglés jelly, entre muchas otras lenguas.
Para Covarrubias (1611), jalea era el “zumo o licor del membrillo o de otra cosa de que se hace la conserva, la cual traban y conservan de modo que queda transparente, y vale tanto como cosa helada, del nombre toscano giallo, por hielo”.
La palabra proviene del francés gelée, y este del italiano gelata, del participio pasivo del verbo gelare ‘helar’.

Receta de Jalea de Frutilla
La jalea es muy parecida a la mermelada, pero se diferencia porque la primera es mucho más líquida y traslúcida. Sirve para salsear postres y, también, para comer con tostadas.
Ingredientes
1 litro de agua
1 kilo de frutillas
500 g de azúcar
Jugo de de 2 limones
Preparación
Paso 1
En una olla, colocar las frutillas junto con el agua y el jugo de los limones durante 30 minutos aproximadamente, a fuego bien suave.
Paso 2
Una vez cocidas, colar el líquido con un colador y un lienzo sobre una olla más pequeña.
Paso 3
Sumar el azúcar y cocinar a fuego bajo, hasta que tome consistencia. Debe quedar densa, pero no como una mermelada.
