
Carlos Tapia (Montevideo, 1982) periodista. Editor en el diario El País de Montevideo. Cuenta con casi veitne años de experiencia periodística. Ha estado en diferentes secciones del diario, Internacional y cronista de las secciones Nacional, Qué Pasa y Domingo. También trabajó en Radio Sarandí, Radio El Espectador, Radio Cultura y O Estado de San Pablo. Escribió el libro Cuerpo y Alma. Las dos vidas de Eduardo Mateo. Recibió una mención del Premio Nacional de Prensa Escrita Marcelo Jelen en 2018 por sus investigaciones sobre maltratos en el Inisa, y ganó en dos oportunidades los Fondos para la Cultura del MEC para emprendimientos de carácter periodístico.
Un sabor de la infancia
La lengua a la vinagreta de mi abuela Coni.
Una manía confesable
Releer, releer y releer… y a veces es poco.
Un amuleto
No tengo.
El último libro que leí
Tras la sombra de mi hermano, de Uwe Timm.
Una película que me marcó
Volver al futuro. La vi 200 veces, o más.
Algo que evito
La “música” electrónica y las filas.
Si pudiera volver a empezar sería
Periodista, pero uno mejor.
Un lugar para vivir
Solís.
Un lugar para volver
Oporto.
Una materia pendiente
Hacer un libro sobre el carnaval de los 80.
Un acontecimiento que cambió mi vida
Un concierto de Cabrera cantando a Mateo, en el Galpón, al que fui con quien sería mi esposa.
El escritor definitivo
Hoy me gustaría decir Aira, o Bolaño, o Levrero, o incluso a Stephen King, pero siempre es Borges.
Algo que jamás usaría
Sunga.
La última vez que pensé “tierra, trágame”
Una vez que me soñé usando Sunga.
El lugar más feo del mundo
Me lo reservo.
Una rutina placentera
Caminar escuchando audiolibros.
Me aburre
Los extremos.
Una extravagancia gastronómica que frecuento
No soy amigo de las extravagancias.
Una canción que aún me conmueve
Blue in Green, en la versión de Miles Davis en Kind of Blue.
Un restaurante que nunca falla
Dos: La Pulpería, en Punta Carretas, y Lo de Negro y Jaque, en Playa Verde.
Algo que cambiaría si pudiera
Si se puede pedir, eliminaría la muerte, que suele ser bastante molesta.
El valor humano que más admiro
La perseverancia
Una última palabra
Cerramos.
