Pequeño manual de buenos modales a la hora de comer | Priscila Guinovart

Para “empezar por el principio”, y asumiendo siempre que usted es el invitado, no llegue jamás con las manos vacías. Un vino o postre son siempre una buena idea. Si ignora cuál será el plato principal, poco importa. No hace falta ser un experto en maridaje para saber cuál es el vino a elegir: el tinto – mil, diez mil veces tinto. ¿Por qué? No sólo es más versátil, sino que además da menos espacio al error.