Freud, el genio en su laberinto | Osvaldo Quiroga

Ingresar a la mítica casa de Sigmund Freud en el centro de Viena, ubicada en la calle Berggasse 19, significa no sólo convocar al genio que descubrió el inconsciente y cambió de manera radical la mirada que el mundo tenía sobre el ser humano; es también reunirse con las mentes intelectuales más célebres de una época que concluye de manera trágica con la Segunda Guerra Mundial. Freud, en su tiempo

Sin herida no hay poesía ni arte | Osvaldo Quiroga

La actual es una sociedad que niega la muerte y hace una apología de la eterna juventud. Lo que no es suave, liso y agradable a los ojos produce inquietud y resquemor. En el mundo del “me gusta” no se admiten ni fisuras ni grietas. El arte se ocupa de expresar lo contrario.