Una trágica historia y el origen de un tango | Jaime Clara

El final del tango original era muy directo, pero no se cantó así: “…por eso no has de extrañarte, si alguna noche, borracho, con el incesto del brazo, alguien me viera pasar.” Introducir la idea del incesto en una letra de tango resultaba demasiado transgresora para la época, por lo que Francisco Gorrindo optó por una versión más genérica “…por eso, no has de extrañarte si, alguna noche, borracho, me vieras pasar del brazo con quien no debo pasar.”