Olor a cebolla | Camilo José Cela

La mujer era la imagen de la paciencia. -¿Quieres lavarte las manos? -No, no quiero, el corazón también me huele a cebolla. -Tranquilízate. -No puedo, huele a cebolla. -Anda, procura dormir un poco. -No podría, todo me huele a cebolla. -Oye,¿ quieres un vaso de leche? -No quiero un vaso de leche. Quisiera morirme, nada más que morirme muy de prisa, cada vez huele más a cebolla. -No digas tonterías.