Los mexicanos nacemos donde queremos | Ligia Urroz

Lo que me gusta de la primavera es Vivaldi, la luz que entra como un navajazo entre las cortinas de la habitación hiriendo mis ojos, calentando los primeros minutos de mi consciencia. Me cautivan los trinos que parecieran amplificarse desde antes de clarear y centuplicarse conforme avanza el sol. Me gusta la sonata de primavera de Valle Inclán; la cautela y el pudor, la timidez y la duda de un