Siempre tuve habilidad para el dibujo | Martín «Tincho» Prado

Martín «Tincho» Prado. Es humorista, actor, libretista, nacido en San José de Mayo. Ha formado parte de varios conjuntos de carnaval. En la red X se presenta como «humorista, carnavalero, luchador, emprendedor..Nunca pierdan la sonrisa»

Un sabor de la infancia
Tengo varios, pero sin dudas la crema casera de mi viejo es lo que más recuerdo, crema casera que hacía en una olla, con leche ,”maizola”, huevo y azúcar , mi viejo estaba flor de rato revolviendo muy despacio, con el fuego del “primus” bajito, y la mejor parte es cuándo retiraba la crema de la olla, y me daba una chchara para que raspara lo que había quedado pegado en la olla, era la antesala del manjar que se venía cuando se enfriara.

Una manía confesable
Tengo una manía con la plata, en realidad con los billetes, siempre tienen que estar ordenados del de más valor al de menor valor, sin puntas dobladas, y  con el “viejo” para el mismo lado ( viejo le digo a todos los personajes que aparecen en los distintos billetes)

Un amuleto
No soy de usar amuletos, pero se puede decir que el “termo y el mate” son mis amuletos, siempre que me pasa algo bueno estoy con el mate…y cuando me pasa algo malo también porque ando siempre con el mate, y soy de los que invita, cómo muestra de amistad, para entablar una conversación, o para integrarme a un grupo de personas que recién conozco.

El último libro que leí
El último libro “completo” que leí, fue “Pateando Lunas” de Roy Berocay

Una película que me marcó
Cualquier película de Luis Sandrini, ver sus películas era sinónimo de ver a mi viejo reír, las mirábamos juntos, generalmente los sábados de tarde, ésas películas marcaron mi infancia, no tanto por lo me pasaba a mi al verlas, si no, por lo que lograban en mi viejo.

Algo que evito
Los velorios, no creo que a nadie le guste ir, pero hay gente que va y conversa con todo el mundo, y está toda la noche igual, aunque no sea familiar y sea un simple conocido, a mí siempre me dio rechazo, ver el dolor ajeno, y todo eso que lleva estar velando a una persona toda la noche es algo que evito, siempre y cuando pueda.

Si pudiera volver a empezar sería
Artista plástico, siempre tuve habilidad para el dibujo, pero nunca le di importancia, nunca asocié eso que me gustaba, y que lo hacía fácil y bien, con un trabajo, o un futuro.

Un lugar para vivir
Mi San José querido, cuando estoy en plena zafra carnavalera y viajo todos los días a ensayar ,me preguntan si no es preferible que me mude a Montevideo o alquile algo en la capital, les digo, San José no es sólo mi pueblo, es mi casa, y me encanta estar en casa.

Un lugar para volver
Mi barrio de la niñez, el INVE M2, ahí fui muy feliz, con un montón de amigos, con vecinos de los que te cuidaban cómo un hijo más, con la plazoleta del barrio cómo centro de reunión, aquel barrio dónde con una pelota de plástico y un par de piedras como “arco” no precisábamos más para ser felices.

Una materia pendiente
Viajar, y sin dudas Egipto o Grecia son de los lugares que deseo ir, no me preguntes por qué, pero hay algo es ésos dos destinos que me atrae, es mi materia pendiente, pero sé que se va a dar en algún momento de mi vida.

Un acontecimiento que cambió mi vida
Sin dudas el nacimiento de mi hijo Nahuel, llegó para que ahora pensara todo dos veces, cambió mi vida para siempre.

El escritor definitivo
Tengo varios, pero Mario Benedetti es alguien que me marcó desde mi adolescencia.

Algo que jamás usaría
Jamás es una palabra muy tajante, pero creo que nunca usaría tatuajes, es algo que nunca me llamó la atención, entiendo y respeto a los que los usan, sus significados, etc., pero es algo que yo nunca usaría.

La última vez que pensé “tierra, trágame”
Pizzería de San José, verano, el local lleno de gente, y yo tengo un problema con las puertas de vidrio de los locales y es que no las veo, y la puerta de la pizzería no fue la excepción, la puerta era de una hoja y estaba abierta para atrás, por el calor, y yo quise pasar por la parte dónde no había puerta pero si vidrio, fue tan grande el golpe que se escuchó un “Uhh” de la gente que estaba dentro de la pizzería muy similar al sonido que hacen en los estadios cuando una pelota pasa cerca del arco, y ahí estuve, parado esperando la pizza para llevar a mi casa, sintiendo que todos me miraban, y con un dolor impresionante en la frente, la que no me pasé la mano hasta salir de la pizzería y doblar la esquina.

El lugar más feo del mundo
Un velorio

Una rutina placentera
La preparación del mate, poner el agua, mientras la caldera está en el fuego, limpiar el mate y ponerle yerba nueva, ponerle un chorrito de agua fría para que no queme la yerba, es la rutina que más placer me da, esté donde esté.

Me aburre
Las carreras de caballos, sin dudas es de las cosas que he tratado de tomarle el gustito, porque además mi señora viene de una familia “burrera” y le encanta todo lo que es el mundo hípico, pero a mi es algo que no me atrapa en lo más mínimo, al punto, que me aburren de verdad.

Una extravagancia gastronómica que frecuento
No sé si es extravagancia porque creo que la mayoría de la gente lo hace, pero cada vez que en mi casa se hace tuco, tengo que agarrar un pedacito de pan y “lambetear” cómo quedó, desde los tucos de mi viejo, lo que yo hago, o los que cocina mi señora, siempre tiene que estar el pedacito de pan para “mojar” en el tuco.

Una canción que aún me conmueve
“Era en Abril”, es de esas canciones que cada vez que la escucho, la letra me puede más que la música.

Un restaurante que nunca falla
Sin dudas, “Bar y Restaurante El Amarillo, un trato cordial, y sencillo”, es el lugar ideal para ir sólo, con tu pareja, con los amigos, o con quién quieras.

Algo que cambiaría si pudiera
Sin dudas cambiaría algunas decisiones que tomé en mi vida, las que de toda forma me hicieron crecer y aprender, pero si pudiera, las cambiaría.

El valor humano que más admiro
La amistad, tengo muchos grupos de amigos, de la infancia, de carnaval, de parejas, para mí la amistad es de ésas cosas que valoro y atesoro con el alma, es verdad eso que dicen que los amigos son la familia que uno elige, y yo tengo una familia inmensa.

Una última palabra
Gracias