El marketing de la propina | Francesc Fusté-Forné

Ella pidió un café cappuccino en un bar cerca de la playa de la Barceloneta, en la capital catalana. Cogió unos sobrecitos blancos, pequeños, que parecían azúcar. Vació un par de ellos en el café y con la cuchara los diluyó. Cuando se dispuso a beber el café, algo no había salido como esperaba. El sabor era imbebible. Se dirigió al mostrador y en inglés le explicó al personal lo