Foto Daniel Stonek

U. A. LÓPEZ y G. GUERRA (de la saga de Piedras de Molle) | Graciela Balparda

Cuentan que a poco de llegar le dio por ir a menudo a la funeraria de López y Lespera con la excusa de revisar la lista de bandidos y soldados que habían caído abatidos en redada o en combate en la zona y aledaños y cuyos cuerpos habían recibido cristiana sepultura, a pesar de todo y aunque hubieran muerto anónimos, en el cementerio de Molle.