Casa antigua en esquina de Piedras de Molle

En Piedras de Molle | Graciela Balparda

Piedras de Molle era un pueblo generoso. El Lolo Martínez vendía dentaduras postizas que conseguía en la empresa de pompas fúnebres de López y Lespera. Todos sabíamos que el Lolo recogía las dentaduras de los fallecidos que eran atendidos por el hijo de López, Lopecito, que era de la nueva era y decía que sabía que los muertos no protestan ni regresan a reclamar las dentaduras porque en el Más Allá parece que no las necesitan.