Solo un espíritu libre | Diego Vázquez Melo

Diego Vázquez Melo (Montevideo, 1951) es meteorólogo técnico (clase II), especializado en Predicción del Tiempo, Climatología, Agrometeorología, Meteorología Marina e interpretación de imágenes de satélite y de radar meteorológicos. Las actividades técnicas meteorológicas fueron cumplidas en el Departamento de Meteorología de la Armada (DEMAR-SOHMA), en la Dirección Nacional de Meteorología (DNM), en el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) y, a través de la empresa privada HardSun, en diversos medios de comunicación. Es docente de Biología e Historia Natural (Liceo Francés); de Observación Meteorológica y Métodos I y II (Facultad de Humanidades y Ciencias) y de Meteorología General y Ciencias de la Tierra (Escuela de Meteorología del Uruguay). Ha aprobado la totalidad de los cursos y exámenes de la carrera de Ingeniero Agrónomo. No se recibió como tal, pues no terminó la Tesis final.

Un sabor de la infancia
El del “falso salmón”, que preparaba mi padre.

Una manía confesable
No creo tener costumbres o comportamientos extraños, o que se aparten del común de la gente que conozco.

Un amuleto
No poseo.

El último libro que leí
La Hipóstasis de los Arcontes, del Códice II de Nag Hammadi.

Una película que me marcó
Ninguna en particular; todas, en algún aspecto y medida, me dejaron una enseñanza.

Algo que evito
A las personas que intentan manipularme y a las que pierden fácilmente el control.

Si pudiera volver a empezar sería
Solo un espíritu libre.

Un lugar para vivir
El pléroma.

Un lugar para volver
El pléroma.

Una materia pendiente
Liberarme del “imperfecto mundo de la materia y del tiempo”.

Un acontecimiento que cambió mi vida
“Despertar”.

El escritor definitivo
No existe; la letra muerta de los hombres es solo una “distracción”.

Algo que jamás usaría
Conscientemente, cualquier tipo de manipulación.

La última vez que pensé “tierra, trágame”
No lo tengo presente.

El lugar más feo del mundo
Por su origen, esencia y razón de ser: todo el mundo.

Una rutina placentera
Continuar transitando mi camino iniciático, personal y vivencial; esencialmente, mi búsqueda interior o espiritual.

Me aburren
Lo material y quienes se aferran a lo material.

Una extravagancia gastronómica que frecuento
No tengo.

Una canción que aún me conmueve
“My Way”.

Un restaurante que nunca falla
Ninguno, en particular.

Algo que cambiaría si pudiera
Suprimiría al imperfecto y manipulador demiurgo y a toda su obra.

El valor humano que más admiro
La Libertad.

Una última palabra
Un deseo; que todos encuentren respuesta a las preguntas: ¿de dónde vengo?, ¿quién soy? y ¿a dónde voy?.

Foto: Canal 10