Un oriental en el desierto (3) | Joaquín DHoldan

Pasando las palmeras, en una zona lejana, con más pierdas que arena, un grupo de jóvenes jugaba al fútbol. Descalzos o con zapatos rotos, con las rodillas marcadas, los dos equipos defendían pequeños arcos. Parecía un todo contra todos. Algún habilidoso hacía pequeñas jugadas, otros reían, los códigos eran exactos a los de cualquier otro grupo de muchachos que persiguen una pelota. Cada patada retumbaba en el desierto.