Un oriental en África occidental (1) | Joaquín DHoldan

Intenté retomar el sueño pensando: “el flujo sanguíneo va tan rápido que hace rebotar una imagen al subconsciente por eso el cerebro la interpreta como un recuerdo”. Es imposible que hubiese vivido esa misma escena, no tanto por la imagen, que por otro lado sería frecuente en próximas madrugadas, sino por lo que sentía. Mi angustia no era producto de la falta de sueño, el calor, el miedo a los mosquitos (y por lo tanto a la Malaria), o la insólita sensación de que el tiempo se había detenido.