La exquisita bohemia de la campiña uruguaya | Alva Sueiras

No se me ocurre pasaje más bucólico que transportarme mentalmente a los paisajes de la campiña francesa o acaso a las extensiones vitivinícolas de Napa Valley. Recorrer sus caminos y sus vinos, sin más preocupación que el deleite compartido. Buenos caldos y buenos alimentos. Comer, beber, recorrer, descansar. La tregua perfecta. Lamentablemente, ni Francia ni California quedan tan a mano. Anhelamos tanto lo distante que, en ocasiones, los pequeños paraísos periféricos, permanecen ajenos a nuestra mirada.

Uruguay tiene su campiña y esta tiene su encanto. Una suerte de bohemia discreta y modesta que nos ofrece rincones insospechados y sorprendentes. Tesoros que se esconden y cobijan tras las sendas de un país que vamos descubriendo de a poquito, con la cadencia pausada de un territorio que se sabe exquisito y se viste con sencillez.

En esa suerte de ritmo distraído llegamos casualmente a Narbona, un emblemático wine lodge en Carmelo del que poco o nada conocía hasta este aterrizaje fortuito. Debo reconocer que me sorprendió la bandera ondeante con el logo dorado de Relais & Chateaux, la sobresaliente marca francesa que acoge hoteles de lujo y restaurantes gourmet y “eleva el arte de vivir al décimo arte”. Un sello con todas las garantías de sofisticación y exclusividad en envoltorios boutique.

La estancia cuenta con cinco exclusivas habitaciones, tres de ellas: Pinot Noir, Viognier y Sauvignon Blanc, con vistas a la bodega y las dos restantes: Tannat y Rosé, con vistas a los viñedos. “Refugios de estilo” para el descanso, el esparcimiento y el deleite en un entorno único. Amplias estancias sofisticadas que combinan a la perfección mobiliario contemporáneo con piezas y elementos clásicos, como las tinas vintage o las arañas de techo con cristales labrados.

El restaurante, un viaje literal a un mundo perdido. Encajes de antaño y aromas entrañables de viejo almacén. El alma de principios de siglo con tintes de ilustración contemporánea. Una combinación sublime con platos de autor. La chef ejecutiva, Lucía Soria, propietaria del restaurante Jacinto en Montevideo y juez del emblemático programa televisivo MasterChef, es la responsable del diseño de la carta. Una propuesta original y cuidada que ennoblece los productos tradicionales a través de combinaciones interesantes y acertadas. Cabe destacar el cordero braseado en tannat con un puré regado con alcaparras fritas y el delicado risotto con queso Morbier, cebollas asadas y perejil frito. Los panes artesanales una delicia, especialmente las crackers en combinación con el suave requesón. Los postres siguen la línea sugerente de la carta, destacando los exquisitos helados artesanales y la torta húmeda de chocolate con mascarpone y confitura de arándanos.

Narbona redondea su acertada propuesta de experiencias sensoriales con viñedo, bodega y tambo. Cuenta con quince hectáreas de producción de tannat, pinot noir, petit verdot, viognier y syrah, desembocando en la producción de vinos sutiles y muy personales. Además de sus caldos producen grappa y aceite de oliva extra virgen, quesos provolone, parmesano, camembert, brie, carmelo, muzarella y dambo. Yogures, dulce de leche, mermeladas y conservas, entre otros productos que podemos encontrar en un almacén anexo al restaurante que nos retrotrae a tiempos remotos, donde los ritmos eran otros, más calmos y sosegados. Narbona nos ofrece precisamente esa experiencia, la oportunidad de bajar revoluciones y reencontrarnos con la vida mansa y dichosa, celebrando las horas del día en un entorno pensado para el deleite y los placeres sencillos de la buena vida.

Wine Lodge Narbona
Ruta 21 Km. 268
Carmelo, Uruguay
Tel: (+598) 4540 478
reservas@narbona.com.uy
www.narbona.com.uy

Fotografías: Alva Sueiras