El exilio en la lengua | Fanny del Río, desde México

A los veintisiete años me fui a vivir a Uruguay y allí me quedé casi otros veintisiete, que no se cumplieron por cuestión de días. Cuando se acercaba ese vigésimo séptimo aniversario, pensé: ‘Si llego a pasar un día más de los veintisiete años acá, ya no me iré jamás’. Empecé a pensar que así sería, pero las cosas se dieron de manera diferente y, pocos días antes de que llegara el vigésimo séptimo aniversario de mi llegada a Uruguay, compré un boleto de regreso a México que a esta altura más bien parecía de ida. Para amortiguar mi repatriación, pasé antes diez días en Jerusalén.