TONA, alimento para el alma | Alva Sueiras

Si algo tiene el restaurante de Hugo es saber, sazón y sabor. Los platos son redondos, profundos y sabrosos. En Tona se cocina con tiempo, manos sabias y amor. Platos que reconfortan el estómago y el alma. Platos que en cada bocado te transportan a aquellos pasajes de la infancia, cuando jugábamos por las callejuelas y los aromas que emanaban las cocinas de los hogares, embriagaban cada rincón, recordándonos a los niños que ya era hora de almorzar.