Cafecito París | Margarita G. Telesca

Pruebo. Delicioso. Café recién hecho, temperatura perfecta. El aire de la ciudad recorre las mesas volando las servilletas sueltas. Las hojas de los plátanos decoran la vereda. Los parisinos tienen la suerte de disfrutar del hermoso verde de esos árboles sin las molestas felpillas que tenemos en Montevideo, grandes responsables de los ataques de alergia y conjuntivitis de los que caminan sin lentes en las tardes de viento de nuestra capital.

Notre Dame incendio

¡Ardió París! | Raúl Ronzoni

A escasa distancia de dónde me había instalado una pareja de veteranos lloraba. “¡Oh, mon dieu est horrible!”, se lamentaba la mujer mientras buscaba consuelo sobre el hombro de su esposo. El hombre, más explícito, furioso e impotente, maldecía: “¡Merde! ¡Merde!”. A su lado varias adolescentes tomadas de la mano expresan su dolor. Tanto que ni siquiera miran las pantallas de sus celulares. Un dolor sin edad. Notre Dame integra el ADN de todos los franceses desde que su nacimiento. A mi izquierda un grupo de turistas japoneses rompe la sobriedad de su raza y se abrazan conmovidos. Agoté mis lágrimas. No tenía a nadie a mi lado para consolarme. Me apoyé en el nutrido grupo de dolientes que fue aumentado progresivamente hasta que en la noche del martes 16 eran miles.

Misión imposible: París en 48 horas | Priscila Guinovart

El Sena atraviesa París de forma bastante inusual: lo zigzaguea. Por lo tanto, mantenerse al lado del río lo llevará a conocer la Torre Eiffel, el Louvre, Notre Dame, la Asamblea Nacional y la Conciergerie, entre otras delicias arquitectónicas. Tenga en cuenta que, si bien le hablo de una distancia poco mayor a cinco kilómetros, hay mucho (¡mucho!) para ver – solamente la foto saltando con la Torre Eiffel detrás se traduce en una inversión de diez minutos.

Los sabores de Francia llegan a Uruguay | Alva Sueiras

En el marco de la celebración de la IV Edición de Goût de France, más de 3.000 restaurantes pertenecientes a 150 países repartidos en los cinco continentes, ensalzarán las virtudes de la gastronomía francesa. El acontecimiento, iniciativa de los Ministerios de Europa y de Asuntos Exteriores y del Chef Alain Ducase, rinde homenaje a la gastronomía gala, poniendo en valor la magnificencia culinaria del país, mientras se promociona turísticamente el destino por excelencia del bon vivant.

Roquebrune-Cap-Martin, la virginidad francesa | Priscila Guinovart

Imagine rutas que intercalan, casi caprichosamente, viñedos y olivos a modo de decoración. Allá, a los lejos, arañando el cielo con sus largas uñas blancas, están los Alpes, con su eterna majestuosidad y elegancia. Oponiéndose a la montaña está el Mediterráneo, mar engalanado de infinitos acantilados con robustos naranjos y limoneros que parecieran tener como única misión romper con el turquesa del mar.

Comer y beber en el museo Museo Branly – Jacques Chirac de París | Sylvana Cabrera

A pasos del Sena, a cuadras de la imponente dama parisina (la mismísima Tour Eiffel) y a pasos de la Catedral Ortodoxa Rusa que deslumbra con sus cinco cúpulas de un brillo intenso, este museo es uno de los íconos de la modernidad parisina. El objetivo de este museo es dar a conocer el arte de las culturas de África, Oceanía, Asia y América, mostrando los aspectos más relevantes de estas diferentes culturas desde lo artístico, histórico y antropológico.

Almorzando con Renoir | Sylvana Cabrera

Luego de visitar la casa de Renoir en Cagnes sur Mer como les contaba en la entrega anterior y siguiendo las huellas de este fascinante pintor impresionista, sentí mucha curiosidad por almorzar en el restaurante Maison Fournais a orillas del Sena. Las obras de algunos pintores me han llamado, desde siempre, la atención y el “Almuerzo de remeros” pintado por Renoir en 1881, no ha sido la excepción.

Menton, la ciudad del limón | Sylvana Cabrera

En nuestra entrega anterior, les contaba sobre nuestra vista a Menton, una de las ciudades más bonitas de la Costa Azul francesa, que conjuga la belleza de los paisajes montañosos de los Alpes Marítimos con las aguas cristalinas del Mediterráneo y la arquitectura moderna de los puertos de la Riviera con las adorables edificaciones de ese casco antiguo que data del siglo XI.

Un argentino hace furor en la Costa Azul francesa | Sylvana Cabrera

Hoy Mirazur se jacta de haber sido distinguido con el premio “Revelación del Año”, una nueva categoría de la guía Gault & Millau, en reconocimiento a sus logros, tener dos estrellas Michelin y estar en la lista de los mejores restaurantes del mundo (S. Pellegrino: World’s 50 Best Restaurants).