Lucas y Diego

El Madirán de Lucas y Diego | Eduardo Lanza

«Tratamos de tener vinos que no se consiguen en las grandes superficies. Vienen muchos jóvenes buscando un Malbec  o un Carménère y al charlar con ellos, les ofrecemos en cambio, probar un Cabernet Franc de Bresesti o el Zinfandel de Artesana. El resultado es cantado, siempre quedan gratamente sorprendidos y algunas copas o una botella les vendemos»

Vestir un vino es un arte | Eduardo Lanza

“El diseño de la etiqueta cumple un rol y agrega valor – nos comentaba Santiago – pero debe incluir algunos códigos que no son estáticos y evolucionan a través del tiempo. Antes una etiqueta no cambiaba por décadas, hoy se le hace una modificación cada año. Al encarar un nuevo trabajo, el cliente nos da pautas que limitan nuestra creatividad, pero esas pautas a la vez, nos generan el interesante desafío de ordenar y desordenar ideas, de buscar recursos estéticos que permitan definir la identidad de cada vino”.

El triángulo del sommelier | Eduardo Lanza

Pero también cambiaron los vinos, otro de los lados del triángulo del sommelier. Antes el roble no marcaba tanta presencia. En aquellas épocas seguían vigentes los grandes toneles que añejaban los tintos y que casi no se usaban para los blancos. Las barricas nuevas con sus aromas dulzones de vainilla y coco, eran caras y exigían una inversión respetable.