Cámara de fotos antigua

La fotografía | Enrique Amorim

El fotógrafo del pueblo se mostró muy complaciente. Le ense­ñó varios telones pintados. Fondos grises, secos, deslucidos. Uno, con árboles de inmemoriable frondosidad, desusada naturaleza. Otro, con sendas columnas truncas, que -según el hombre- hacían juego con una mesa de hierro fundido que simulaba una herradura sostenida por tres fustas de caza…