La gastronomía sobre ruedas | Sylvana Cabrera

Los inspectores contratados deben de ser locales y estar formados en una escuela de hotelería o gastronomía, además de tener una experiencia profesional de cinco a diez años en estos rubros. El trabajo de estos inspectores consisten en seleccionar de forma anónima los mejores restaurantes y hoteles, en todas las categorías de confort y precio. Para ello, cada año recorren alrededor de 30.000 km, prueban unos 250 platos y duermen en más de 160 hoteles.