Verde que te quiero verde | Alva Sueiras

Como un poema, al que no le faltara piel ni luna, el festival tiene la cadencia rítmica de los versos atemperados. Estrofas y eventos que, en su magistral composición, nos ofrecen una obra redonda y trascendente. Imagino a la gitana de Lorca, asomando el semblante curiosa, en un balcón allá en lo alto, sobre la plazuela de Jacksonville.