El escritor y el elefante | Joaquín DHoldan

Tratando de aclarar su mente, caminaba por los pasillos del hospital cuando escuchó un extraño llanto tras una puerta. Habló con las enfermeras que le contaron el origen del misterioso lamento. Se trataba de un enfermo que, por caridad, el hospital tenía confinado en los sótanos del edificio. Quiroga exigió conocer a ese paciente. Se trataba de Vicente Batistessa, conocido como el “hombre elefante”.