Placeres porteños | Sylvana Cabrera

Esa atención al detalle, ese respeto por el producto se respira apenas se entra en la reciente inaugurada Salumería Ragni ubicada en el corazón de la Recoleta y a pasos del Hotel Alvear. Desde las máquinas alemanas que cortan en doble cero (el corte más fino posible) y las bolsas tipo ziploc en las que los clientes se llevan el fiambre, pasando por la cámara del fondo de constantes 3 grados, y las degustaciones diarias que hace para dar a conocer productos no tradicionales, apuntan a destacar a los protagonistas del lugar: los fiambres.