Bodegón con almendras | Claudia Amengual

Junto a la entrada, a la derecha, irían las sandías de Emilio Longoni, su compatriota. Intentó reproducir la composición en su mente: dos sandías enteras en un extremo; tres sandías por la mitad, en segundo plano; varias tajadas en primero. Sobre la mesa, el detalle de los jugos y ese brillo logrado con toques de blanco que daba a las frutas un delicioso realismo.