El humor en la escuela, pero en las librerías | Jaime Clara

Firpo, con paciencia y mucho humor, recopiló máximas tiernas, increíbles y divertidas que escuchó, vio o leyó en sus años de maestro de escuela. Se definió como «un maestro que ama muchas cosas: la escuela; los niños; el pueblo en que nació y vivió, Piñera; un buen mate; sus amigos. Un maestro que ama su profesión, en la que pudo haber hecho mejor las cosas; que conoció mucha gente y muchos lugares; y que todavía cree que en cualquier instante pasarán corriendo delante de él, vestidos de blanco, con moño azul, y jugando a cualquier juego.