El banquete de Daniel Sueiras
El ADN

Lejaim | Ana Solari

Ana Solari es escritora, periodista y docente. Pero en su historia tiene hasta un disco grabado, en épocas en que se dedicaba a la música. Este año promete una nueva novela. Se tomó un tiempo para contestar el diván del ADN

Cocina de cuentos

Crimen ejemplar | Max Aub

Ya dije que hacía un frío espantoso. Y aquella condenada esquina abierta a todos los vientos. Las siete y media, las ocho menos veinte, las ocho menos diez. Las ocho.

El porqué de las cosas

Los buenos deseos | Jaime Clara

Muchas veces saludos y buenos deseos parecen frases vacías, que se dicen por compromiso. ¿Por qué no cambiar la pisada? ¿Por qué no hacerle caso a esas frases que por repetidas da la sensación que no tienen valor?

El ADN

No hay extravagancias gastronómicas | Pablo Bruera

Pablo Bruera (Montevideo, 1972) Artista plástico.  Vivió en Venezuela y desde hace varias décadas, está radicado en Barcelona donde se dedica exclusivamente a la escultura. Un sabor de la infancia Raspado de tamarindo (hielo molido con sirope de tamarindo, en

Cocina de cuentos

La soledad de no pertenecer | Clarice Lispector

Con el tiempo, sobre todo en los últimos años, he perdido la capacidad de ser persona. Ya no sé cómo se hace. Y una forma nueva de la «soledad de no pertenecer» ha empezado a invadirme como la hiedra de un muro.

Gastronomía

Sabores de siempre con un twist cosmopolita y personal | Alva Sueiras

República, en el Cordón, una propuesta gastronómica que transforma clásicos populares en sobresalientes delicias. Una atmósfera retro, con alma y estética de garage. Mauricio Olivieri, Florencia Tassino y Federico Chafes en República, primer emprendimiento de la joven trinca empresarial. 

Cultura y derivados

La pluma de los filósofos | Osvaldo Quiroga

Esto tiene que quedar claro, estamos hablando de uno de los textos más bellos de la historia de la filosofía, o de la literatura, decida el lector donde lo ubica.

El porqué de las cosas

El nombre de la enfermedad | Omar López Mato

«Hans» Asperger fue un joven callado y retraído, interesado en la literatura y con un talento para los idiomas. Su dificultad para relacionarse y su costumbre a referirse a sí mismo en tercera persona ha creado la idea de que podría haber sido él mismo víctima de la enfermedad que llevaría su nombre.